¿Qué es el síndrome del edificio enfermo, y por qué debería preocuparle?

El síndrome del edificio enfermo causa enfermedades respiratorias a millones de estadounidenses, pero muy poca gente comprende que el lugar en el que trabajan puede ser el causante de ese calvario.

Entender el síndrome del edificio enfermo

La Agencia de Protección del Medio Ambiente estadounidense (EPA) define el síndrome del edificio enfermo (SEE) como “aquellas situaciones en las que los ocupantes de un edificio experimentan síntomas agudos de salud y malestar que parecen estar relacionados con el tiempo que pasan en el edificio, sin que se puedan identificar otras causas o enfermedades específicas”. (1)

El SEE no siempre se origina en un edificio en su conjunto, sino que puede estar localizado en una zona concreta o incluso en una habitación. El motivo por el que es importante comprender el síndrome del edificio enfermo es que la mayoría de los adultos pasa un mínimo de ocho horas al día dentro de una oficina u otro edificio de trabajo, y la mayoría de las personas en EE. UU. pasan el 90 % del tiempo que están despiertos en espacios interiores.

Causas y síntomas del síndrome del edificio enfermo

Aunque el SEE no tiene una única causa concreta, los investigadores han descubierto una combinación de factores que pueden ser los responsables de este síndrome. Entre los factores se incluyen:

Falta de ventilación adecuada: si un edificio no está suficientemente ventilado, la cantidad de aire exterior que fluye por el edificio es insuficiente y los niveles de contaminantes se mantienen altos porque no se diluyen.

Contaminantes químicos: las emisiones procedentes de los equipos de oficina y de otros productos como los materiales de limpieza pueden crear un entorno perjudicial, lo que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) es uno de los causantes principales de problemas de salud.

Contaminantes biológicos: incluye bacterias, virus, polen, heces de ácaros y caspa de las mascotas presentes en el aire. El agua estancada en edificios o las superficies húmedas también pueden crear moho que afecta a la calidad del aire interior.

“Los últimos estudios sobre el síndrome del edificio enfermo han descubierto que el moho que crece en los edificios puede transmitirse por el aire y producir micotoxinas que se pueden inhalar o ingerir fácilmente”, señala Kevin Wood, vicepresidente de Ventas y Marketing de Camfil USA. “Estas micotoxinas pueden introducirse en los pulmones y las vías respiratorias y causar dolencias graves”.

Las micotoxinas son compuestos tóxicos producidos por hongos. Cuando se ingieren, pueden debilitar el sistema inmunitario e irritar las vías nasales, lo que empeora dolencias respiratorias como el asma.

Las personas que padecen el síndrome del edificio enfermo suelen presentar síntomas como:
Dolor de cabeza
Mareo
Irritación de ojos, nariz y garganta
Tos seca
Irritación cutánea
Falta de concentración
Fatiga
Náuseas

Según indica Environmental Illness Resource, es importante recordar que estos síntomas solo se identifican como SEE si desaparecen poco después de haber abandonado el edificio. (2)

Entender las causas y los síntomas del SEE no solo puede ayudar a empleados y administradores de edificios a tomar medidas para resolver el problema, sino que también pone de manifiesto la importancia de la buena calidad del aire en edificios comerciales.

¿Qué es la calidad del aire interior?

La mayoría de la gente es consciente de la contaminación del aire exterior, pero pocos pueden responder a la pregunta: ¿Cuál es el nivel de calidad del aire interior en mi casa o en el trabajo? La razón es que es mucho más sencillo ver, oler y hacerse una idea de la calidad del aire exterior, mientras que la calidad del aire interior es más difícil de evaluar.

La EPA define la calidad del aire interior como “la calidad del aire en el interior y alrededor de edificios y estructuras, en especial en lo que respecta a la salud y el bienestar de sus ocupantes”. (3)

Los contaminantes presentes en el interior de un edificio pueden hacer que los empleados falten al trabajo debido a enfermedades respiratorias, lo cual afecta a la productividad y cuesta a las empresas millones de dólares en pérdidas de mano de obra.

Remedios para el síndrome del edificio enfermo

Si un número suficiente de personas que trabajan en un edificio comercial empieza a mostrar síntomas de SEE, los administradores del edificio pueden implementar varias medidas para aliviar el problema. En primer lugar, deberían inspeccionar el edificio para comprobar si hay moho. En segundo lugar, se debería inspeccionar el sistema de climatización para asegurarse de que los conductos están limpios. Si no lo están, se debería contratar a un profesional para que los limpie. En tercer lugar, cualquier producto químico almacenado en el edificio debería sellarse y guardarse en zonas bien ventiladas.

Por último, conviene asegurarse de que los filtros de aire viejos y sucios se reemplacen con filtros que tengan una eficiencia constatada acorde a un alto nivel de eliminación de polvo, moho, polen y bacterias en espacios interiores. Este paso es esencial para controlar el SEE y reducir la aparición de efectos adversos.