Cómo los fuegos de Australia están afectando a la vida debido a la mala calidad del aire

Hace un mes Australia parecía un infierno y las pérdidas ocasionadas no se puede contar sólo en números. Los grandes efectos de los incendios forestales siguen acechando a muchos, y todavía se está lejos de poder extinguir todos los fuegos en activo, ya que las autoridades han informado de que la "temporada de incendios" puede continuar hasta abril del 2020.

Cada año Australia experimenta un clima caluroso, este año se ha registrado como el peor, debido a los daños que han causado al medio ambiente, a los animales, a las propiedades y a la calidad del aire. La mala calidad del aire está dañando a muchas personas ya que tiene un alto nivel de partículas diminutas incluso más de lo que se ha reportado en Shanghai, Beijing, Delhi o Mumbai.

La revista The Guardian
ha recopilado cifras de la Oficina de Medio Ambiente y Patrimonio para mostrar la superficie total quemada, en hectáreas, por temporada de incendios y la temporada 2019 ha sido la peor. Según los informes, 8,4 millones de hectáreas de tierra han ardido en toda Australia.
Según Berkeley Earth, Canberra, la capital de Australia, tuvo la peor calidad del aire a principios de este año,  con lecturas de partículas finas que alcanzaron más de 200 microgramos por metro cúbico. En Sídney, las lecturas han sido muy altas, hasta 734 microgramos ¡lo que equivale a fumar 37 cigarrillos!

Respirar humo causa irritación en los ojos, la nariz, la garganta y los pulmones, pero se observan resultados más graves en personas con problemas respiratorios preexistentes. A raíz de ello, la mayor preocupación es la partícula de aire ultra fina de menos de 2,5 micras, como PM2.5, ya que puede suponer graves riesgos para la salud. Hospitales y paramédicos han tratado a miles de personas en Australia por problemas respiratorios y este año las cifras son un 10% más altas.

 

¿Qué podemos hacer al respecto? 

Se recomienda comprobar si hay fugas de aire en interiores y utilizar filtros de aire de alta eficacia contra las PM1, con una clasificación mínimo ePM1 60%. El objetivo se debe poner en las partículas filtrantes de 1 μm (micra) o de menor diámetro – partículas también conocidas como PM1 (partículas en suspensión de tamaño ≤ 1 μm) para lograr una calidad del aire interior saludable. 

El aire de mala calidad va en aumento y la calidad del aire interior se está deteriorando. Camfil no se va a permanecer de brazos cruzados ante éstas situaciones. Nuestra misión es hacer que el aire limpio sea "un derecho humano"