Procesado de la Leche

Procesado de la Leche

Consiga una calidad del aire higiénica y reduzca el riesgo de contaminación en el proceso de producción de lácteos con las completas soluciones de calidad del aire de Camfil.

Proteja de impurezas la elaboración de productos lácteos de alto riesgo y amplíe la vida útil del producto utilizando aire puro y filtrado en sus áreas de procesado. Los filtros energéticamente eficientes de Camfil, que están sometidos a pruebas rigurosas, certificados según los estándares y diseñados para aplicaciones alimentarias, ayudan a fabricantes de todo el mundo a reducir el riesgo de contaminación y cumplir los estrictos requisitos normativos.

¿Sus productos duran menos? Podría deberse a la calidad del aire

Sea cual sea el tipo de producto lácteo, el procesamiento de estos productos consiste en recibir leche cruda y transformarla en un producto acabado. Las impurezas presentes en el aire, como las levaduras y los hongos del moho, afectan gravemente a la vida útil de productos lácteos como la leche (líquida y en polvo), el queso, el yogur, el helado y la mantequilla. La leche de fórmula para bebés es aún más sensible a la calidad del proceso, ya que lo que está en riesgo es la salud de los bebés.

Sin embargo, eliminar los contaminantes del aire no es tarea fácil, dado su tamaño: de media, alrededor de 0,6 micras. Incluso con equipos de procesado limpios, cualquier hueco o zona abierta puede permitir que el aire contaminado de microbios entre en contacto con los productos. Por eso, cualquier componente que intervenga en el proceso debe cumplir los requisitos de seguridad alimentaria y someterse a estrictos procedimientos de limpieza.

Fuentes de contaminación en el procesado de productos lácteos

  • E. coli
  • Enterobacter sakazakii
  • PAA (procedente de los desinfectantes empleados en el procesado y embalaje asépticos)
  • Bacterias
  • COV
  • Ingredientes de los productos (que pueden causar contaminación cruzada)
  • Ozono
  • Nubes de microbios procedentes de los propios empleados

Proteja los alimentos y bebidas que produce, y a sus empleados, con aire puro y filtrado

No es de extrañar, pues, que los productos lácteos deban cumplir normativas y requisitos estrictos de seguridad alimentaria. Controlar la calidad del aire y los índices de intercambio de aire, además de la temperatura y los niveles de humedad, en las salas blancas y naves de llenado juega un papel fundamental a la hora de controlar la contaminación.

En este sector, escatimar en calidad no es una opción. Los secadores de lecho fluido, las líneas de llenado asépticas o las líneas de rebanado, maduración y envasado deben equiparse con filtros de la máxima calidad y con los niveles de filtración más eficientes a fin de evitar el desperdicio de alimentos, la retirada de productos o los riesgos para el consumidor.

Lo que parece ser un ahorro de costes en equipos es un riesgo. Si esos equipos no se han comprobado debidamente ni están certificados para cumplir los requisitos, le podría acabar costando mucho más a largo plazo.

Soluciones completas de calidad del aire para las necesidades del sector lácteo

Sea cual sea el nivel de riesgo al que se enfrenta en su aplicación específica o área de procesado y embalaje, Camfil ofrece una gran variedad de prefiltros, filtros finos, filtros HEPA, filtros ULPA, cajones terminales y purificadores de aire de recirculación para satisfacer sus necesidades. Nuestra gama ProSafe es la elección perfecta para el control de los procesos y los cambios que se exige en el sector de los alimentos y las bebidas. Cumple de forma estricta todas las normativas relevantes del sector, como ISO 846, EC10/2011, VDI 6022, EC 1935:2015, no contiene componentes nocivos ni presenta resistencia a la humedad.