Celulosa y Papel

Celulosa y Papel

Combata la corrosión y los daños irreversibles causados por los subproductos contaminantes en las fábricas de celulosa y papel. Evite el fallo de los equipos utilizando los filtros moleculares de Camfil en sus diversas aplicaciones.

Incluso en la era digital, el papel y el cartón siguen siendo productos básicos esenciales a escala mundial. Procesar la madera y el papel reciclado para hacer celulosa y papel nuevo requiere el uso de productos químicos agresivos. Estos productos químicos pueden corroer los equipos de procesado, en especial los delicados sistemas de control eléctricos y electrónicos.

Cuando estos fallan, el resultado son interrupciones imprevistas y pérdida de eficiencia y rentabilidad del proceso.

Fuentes de contaminantes que pueden producir corrosión

Los procesos primarios de la elaboración de papel, como el blanqueamiento del papel reciclado y la celulosa, la eliminación de lignina y el tratamiento de las aguas residuales, son la fuente de los siguientes gases contaminantes que justifican el control de la corrosión:

  • Ácido sulfhídrico
  • Dióxido de azufre
  • Mercaptanos
  • Cloro
  • Óxido de cloro
  • Ozono

Elimine los gases nocivos mediante filtración molecular para la industria papelera

Las salas que contienen equipos de control eléctricos y electrónicos se ventilan con aire acondicionado en cuanto a temperatura y humedad para alcanzar las condiciones ambientales exigidas en las condiciones de garantía impuestas por los fabricantes originales de los equipos.

El suministro de aire de reposición proviene del exterior, y el aire del exterior puede estar muy contaminado con gases ácidos. Si esos gases no se eliminan antes de que el aire entre en la sala, los equipos de control correrán riesgo de daños y fallos debidos a la corrosión. La filtración molecular puede eliminarlos.

La concentración de gases en el aire de entrada puede ser alta; posiblemente de decenas de partes por millón (ppm). Sin embargo, la garantía del fabricante suele exigir concentraciones de gases internas de muy pocas partes por billón (ppb) para cumplir los requisitos de la clase de corrosión G1 conforme a ISA 71.04-2013. Un filtro molecular instalado en el sistema de aire de suministro exterior debe operar con la máxima eficiencia siguiendo un método de paso único. Además, este aire, que puede suponer hasta el 40 % de toda la ventilación de la sala, se emplea para presurizar la sala de control a fin de evitar la entrada de gases de fuga. El nivel de presurización se puede ver comprometido por la apertura innecesaria de puertas y ventanas, escapes debido a defectos de construcción y fugas a través de los puntos de entrada de cables.

Con el fin de ofrecer protección adicional contra los gases de fuga, se puede instalar más filtración molecular en el sistema de aire de retorno o recirculación. Las concentraciones de gases en el aire de retorno son mucho más bajas, por lo que el filtro operará con el método de paso múltiple. Una buena opción consiste en una solución de filtración más ligera que la utilizada en el sistema de aire exterior. En ocasiones, los purificadores de aire industriales son una buena elección tanto para los sistemas de presurización de salas como de recirculación.

Los tres pasos para un control efectivo de la corrosión de Camfil

Esto es lo que Camfil puede hacer para abordar los desafíos de sus operaciones en la industria papelera.

  1. Evaluar las condiciones del entorno.
  2. Proporcionar soluciones de filtración basadas en los niveles de concentración de gases corrosivos y en las condiciones operativas de los sistemas de ventilación existentes.
  3. Monitorizar el rendimiento sobre el terreno conforme a las normativas aplicables, como ANSI/ISA -71.04-2013 e IEC 60721-3-3.