¿Es realmente más sostenible un filtro de aire lavable? Aunque la reutilización suele considerarse una ventaja desde el punto de vista de la sostenibilidad, la realidad es más compleja. Si los lavados repetidos reducen el rendimiento de la filtración, aumentan el consumo energético del ventilador y requieren recursos en forma de agua, mano de obra y mantenimiento, los costes medioambientales y operativos podrían superar los beneficios percibidos.

Reutilizar en lugar de sustituir: parece lo más responsable. Menos residuos, menor coste. Sobre el papel, tiene mucho sentido. Pero cuando se va más allá de la reutilización y se tiene en cuenta el ciclo de vida completo de un filtro, el panorama se vuelve más complejo.
El lavado puede alterar el rendimiento de un filtro con el paso del tiempo. Si la captación de partículas disminuye o la resistencia al flujo de aire aumenta, es posible que el sistema de ventilación necesite más energía del ventilador para mantener el caudal de aire requerido. El resultado puede ser unos costes operativos más elevados y una calidad del aire interior menos predecible.
Esto plantea una cuestión más importante: ¿debe considerarse sostenible un filtro simplemente porque puede reutilizarse?
En la filtración del aire, el rendimiento es lo más importante.
Aunque las normas de filtración se centran en el rendimiento, los propietarios de edificios y los gestores de instalaciones a menudo deben tener en cuenta factores adicionales a la hora de seleccionar un filtro:

Artículo•2022.02.15

Artículo•2020.02.17

Caso práctico•2020.01.06