Blog del invitado con Simon Birkett

Simon Birkett es el fundador y director de Clean Air in London, una asociación que defiende que se cumplan por completo las directrices de la Organización Mundial de la Salud sobre la calidad del aire, en Londres y en el resto del mundo.

Clean Air en Londres

Tras una larga trayectoria en HSBC, decidí fundar la organización “Clean Air in London” (CAL) en 2006 con la misión de lograr que se cumplan por completos las directrices de la OMS sobre calidad del aire, tanto en Londres como en el resto del mundo.

La estrategia de la campaña ha sido centrarse en la calidad del aire tomando Londres como punto de partida. Eso significa que CAL ha rechazado abordar el tema de la “contaminación acústica” u ocuparse de otras ciudades, por ejemplo y, en su lugar, ha centrado todos sus esfuerzos en convencer a los alcaldes de Londres, los gobiernos del Reino Unido, la Comisión y el Parlamento Europeos, la OMS y las Naciones Unidas sobre las diversas medidas que podrían mejorar el aire de Londres y animar a otras ciudades a seguir su ejemplo.

El punto de inflexión fue en 2012, cuando debido a los Juegos Olímpicos de Londres, la contaminación atmosférica se convirtió en un tema de interés nacional e internacional. Camfil fue un catalizador valiosísimo cuando se ofreció a convertirse en patrocinador principal de CAL en 2011, con la petición de apoyar una campaña para aumentar el conocimiento de la calidad del aire interior entre la población. Esta fructífera asociación se hace cada vez más fuerte.

Es un momento apasionante para los que nos preocupamos por la calidad del aire interior. Algunos aspectos destacados en Londres:

Forum del Vecindario de Knightsbridge

Aprovechando mi pasión por la calidad del aire interior, el Knightsbridge Neighbourhood Forum (del cual soy presidente) ha incluido una política de “aire saludable” entre otras 42 políticas en el Knightsbridge Neighbourhood Plan (el plan de acción de este vecindario), que se presentó en el concejo municipal de Westminster en noviembre de 2017. En diciembre se sometió a consulta pública. La política de “aire saludable” incluye:

“El desarrollo de edificios nuevos y la renovación sustancial de edificios actuales deben demostrar que están diseñados para asegurar que la calidad del aire interior cumple con las últimas directrices de la OMS sobre calidad del aire a corto y largo plazo, incluida las partículas en suspensión (PM2,5 y PM10), el dióxido de nitrógeno (NO&sub2;), el monóxido de carbono (CO), el formaldehído y los compuestos orgánicos volátiles (COV). Las concentraciones de dióxido de carbono (CO&sub2;) en el aire interior también se deberán tener en cuenta”.

La justificación de apoyo de la política explica:

“La salud pública se puede mejorar exigiendo el cumplimiento de los mejores estándares internacionales sobre calidad del aire interior, ya que las personas suelen pasar alrededor del 90 % de su tiempo en espacios interiores. Para ello, es importante comprender la diferencia entre la ventilación mecánica, el aire acondicionado y la filtración del aire. Entre las normas adecuadas para seleccionar filtros de aire energéticamente eficientes se incluye BS 16798-3:2017, que se sirve de la ISO 16890 (en el caso de la materia particulada, incluida la ePM1) y la ISO 10121 (en el caso de los gases). Estas normas se pueden aplicar para reducir el consumo de energía y las emisiones de CO2;. Si se utiliza filtración del aire en el desarrollo para cumplir los estándares de calidad del aire interior, se debe proporcionar información al inquilino sobre el tipo de filtración empleado, su ubicación y su mantenimiento”.

El Neighbourhood Plan también propone crear “edificios con cero emisiones” al construirlos o reformarlos. Estos edificios, que serían totalmente eléctricos y solo emitirían aire ventilado y emisiones de cocina, tendrían una gran eficiencia energética y usarían energía renovable generada tanto en las instalaciones como fuera.

Los últimos pasos incluyen la consulta pública del Neighbourhood Plan, un examen de planificación y un referéndum de los residentes en el censo electoral de Knightsbridge. Si todo va bien, el Neighbourhood Plan formará parte del plan de desarrollo de Knightsbridge en verano de 2018 junto con las políticas de planificación propias de Westminster.

Clean Air in London

El nuevo alcalde de Londres hizo de la contaminación atmosférica una de sus dos prioridades principales, junto con la vivienda, en mayo de 2016. En la campaña electoral de Sadiq Khan se decía que una de sus prioridades era “restablecer la calidad del aire de Londres a niveles legales y seguros”. Se trata de un objetivo ambicioso, en vista de que el informe publicado por la Autoridad del Gran Londres en octubre de 2017, titulado “Concentraciones y exposición a PM2,5 en Londres”, afirmaba que 7,9 millones de londinenses (casi el 95 % de su población) viven en zonas de Londres que superan las directrices de la OMS acerca de la exposición a las concentraciones medias anuales de partículas finas (PM2,5) en un 50 % o más. Se prevé que la OMS actualice y recomiende reforzar estas directrices en 2019.

En diciembre de 2017, tuve el placer de aceptar una invitación para conversar con el grupo de la asociación de ingenieros de edificios Building Engineering Services Association (BESA) sobre “Higiene de la ventilación y calidad del aire interior”. Mi presentación destacaba la oportunidad que ofrece el sistema de planificación para mejorar la calidad del aire interior. BESA tiene la intención de colaborar con otra institución de ingenieros de edificios, la Chartered Institution of Building Services Engineers (CIBSE), a fin de desarrollar una guía nacional sobre la calidad del aire interior. Peter Dyment de Camfil también estuvo presente e hizo una presentación magnífica sobre los nuevos estándares mencionados en el Knightsbridge Neighbourhood Plan.

Por mi parte, seguiré presionando al alcalde para que incluya los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas en su Nuevo plan para Londres y para que apoye la planificación de los vecindarios (además, por supuesto, de reducir la contaminación atmosférica tanto en su origen como en interiores).

A nivel nacional, CAL propuso en noviembre de 2017 los principios para una nueva Ley de aire limpio que incluiría un papel más destacado de la Agencia de Medio Ambiente (u otra entidad equivalente), con el deber de revisar las normativas de calidad del aire interior y con la potestad de introducir medidas para controlarla.

ONU Medio Ambiente

Desde marzo de 2015, he formado parte del grupo directivo del sexto informe quinquenal sobre medio ambiente (GEO6) que se presentará en la cuarta Asamblea de Medio Ambiente de la ONU en Nairobi en marzo de 2019. En este informe han participado más de 1000 científicos.

En ese cargo, me he propuesto abogar por cuatro prioridades: la necesidad de actuar urgentemente para mejorar la salud pública y el medio ambiente; la importancia de tener en cuenta el concepto de “una sola atmósfera”, que comprende los gases de efecto invernadero y la contaminación atmosférica local, tanto interior como exterior; la gobernabilidad y la necesidad de considerar cambios en nuestro estilo de vida además de las soluciones tecnológicas.

Una recomendación clave que seguramente se derive del informe GEO6 es la necesidad de cumplir los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos en el plan de acción de las Naciones Unidas “Transformar el mundo: Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible” y emplearlos como base sobre la que avanzar.

Urgencia y acción

El mundo debe actuar de forma urgente para reducir la contaminación atmosférica de cualquier clase y cumplir las directrices de la OMS sobre calidad del aire, así como los objetivos basados en datos científicos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Londres se propone dar ejemplo y Sadiq Khan ha inscrito la capital en la campaña “Breathe Life” organizada por la OMS, ONU Medio Ambiente y la Coalición por el Clima y el Aire Limpio para conectar ciudades similares del mundo, combinar conocimientos, compartir prácticas recomendadas y colaborar para mejorar la calidad del aire.

Espero seguir trabajando con Camfil y otras asociaciones en pro de la calidad del aire, tanto interior como exterior.

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Simon Birkett es el fundador y director de Clean Air in London, una asociación que defiende el cumplimiento absoluto de las directrices de la Organización Mundial de la Salud sobre calidad del aire en Londres y en el resto del mundo. Simon también forma parte del grupo asesor de alto nivel y partes interesadas intergubernamentales de ONU Medio Ambiente para el sexto informe Global Environment Outlook. A nivel local, Simon preside el Knightsbridge Neighbourhood Forum, que ha publicado el primer borrador del plan vecinal para el municipio de Westminster, en el centro de Londres.